En enero de 2005, el grupo Kashmir recibió en el estudio de grabación, en su natal Dinamarca, a un invitado inesperado: David Bowie. El entonces productor de su álbum No balance palace, Tony Visconti, llamó por teléfono al legendario Camaleón del rock, uno de sus amigos más cercanos, y le dijo: “Tienes que escuchar a esta banda, y cantar con ellos, tienen mucho potencial. Debes venir de inmediato”. Y así lo hizo.
El resultado fue la canción a dúo entre Kasper Eistrup (vocalista de Kashmir) y David Bowie llamada “The cynic”, incluida en el álbum que cinco años después sería considerado por la crítica musical como “el mejor disco danés de la década”, y que le valdría también menciones como uno de los mejores materiales discográficos realizados en el nuevo siglo en otras publicaciones.
La segunda superestrella de rock en tocar la puerta del estudio de grabación fue el mismísimo Lou Reed, quien fue invitado para recitar un poema de la autoría del cantante Kasper Eistrup en la canción “Black building”.
A la lista de personalidades de la música que han participado en los proyectos de los daneses se sumó recientemente Andy Wallace, en cuyo currículum de producidos destacan Paul McCartney, Aerosmith, Prince, Bruce Springsteen, Nirvana, Jeff Buckley, Faith No More, Foo Fighters y A Perfect Circle.
Wallace coprodujo con Kashmir su nuevo álbum Trespassers, mismo que vio la luz hace apenas un par de días, y que la agrupación vendrá a promocionar al DF y Guadalajara en marzo próximo.
Más tardaron en salir a la venta las entradas para los conciertos que los daneses ofrecerán en la ciudad de México (el 9, 10 y 12 de marzo, en El Lunario), que éstas en agotarse.
Usted se preguntará entonces, ¿qué puede tener de especial la agrupación como para captar la atención mediática, ganarse el respeto de los grandes músicos y productores y del público?
La respuesta envuelve el hecho de que ésta posee un sonido particularmente parecido al de Radiohead; sin mencionar el afán perfeccionista por parte de Kasper Eistrup y sus compañeros Mads Tunebjerg, Henrik Lindstrand y Asger Techau; guitarrazos que oscilan entre lo melódico y la rabia característica de los grupos de los 90; letras sugerentes acompañadas de imágenes alucinantes, cortesía del propio vocalista, quien tiene una maestría en artes visuales.
Trespassers representa el sexto álbum en estudio de Kashmir (llamado así en honor al clásico de Led Zeppelin), al que Kasper Eistrup describe, en entrevista telefónica con KIOSKO, como “un álbum pop, pero muy oscuro”.
Durante la charla telefónica desde Copenhague, el cantante y compositor dijo que su banda demoró cinco años para lanzar una nueva producción discográfica por una sencilla razón: “Reconocimos que no podíamos hacer otro álbum hasta que tuviéramos algo nuevo que decir.
“En realidad comenzamos a preparar este disco desde hace un par de años y medio, a finales de 2007. Concluimos la gira en 2006, habíamos tocado muchos meses en Europa, y necesitábamos descansar un poco los unos de los otros, para empezar otros proyectos. El tecladista y el guitarrista hacen música para cine y comerciales en Dinamarca, así que después de eso teníamos que enfocarnos al nuevo disco. El baterista también tiene sus proyectos alternos y yo estaba dedicado a mis exposiciones de arte”, explicó un amigable Kasper Eistrup.
Redefinen su estilo sonoro
El artista recordó que algunas de las agrupaciones que escuchó durante el proceso de producción de Trespassersy que definitivamente influyeron en el nuevo sonido del conjunto fue Blonde Redhead y The Flaming Lips.
“Debo decir que soy gran fan de ambas bandas. En especial el disco de Misery is a butterfly (de Blonde Redhead) me inspiró muchísimo. Los Flaming Lips son una referencia para muchas bandas, los conocemos en un ámbito personal y me encanta la evolución que ha tenido su música a lo largo de los años”, dijo.
Hablando sobre la evolución musical que ha tenido la música de Kashmir, el vocalista comentó que: “El primer disco de Kashmir (Travelogue) tenía un sonido más adolescente, más loco, cuando eres joven y no has experimentado mucho, eres más atrevido. Ahora que ha pasado ya una década hemos cambiamos nuestro estilo, y creo que éste comenzó a generarse a partir de nuestro segundo álbum, The good life“, concluyó.
Después de su visita por la capital mexicana y Guadalajara, el cuarteto participará en el festival South by Southwest (en Austin, Texas) para luego embarcarse en una gira por Estados Unidos y regresar a su natal Dinamarca para realizar una de las giras más largas por ese país y otros lugares de Europa.
